Hoy empeza el "Verano Cubano", en versión también española, que esperamos larga y dichosa. Un modo para conocer aquéllos que muchos llaman banalmente disidentes, pero que son esencialmente "espíritus libres", blogger pero también abogados, artistas, escritores, filósofos que sueñan con una Cuba lejana de este pero también de la que querríamos o todo nosotros nos imaginamos. Es difícil para ellos contactar y transmitir sus pensamientos, por tanto será un verano con algunas pausas, pero confiamos, caliente de ideas y de mentones pensantes.
D. ¿Cómo juzga su experiencia de blogger y cuál es el objetivo principal de sus blog y sus escritos?
Pardo Lazo. Una aventura libérrima. Me siento el hombre más independiente de América. Lejos de ser un perseguido, ahora soy un perseguidor. No tengo máscaras, recobro las energías insólitas de mi yo y las pongo a producir deseo: ganas de narrar cuanto ocurre a mi alrededor. Publicar sin censura en mi propio blog (y sin cobrar ni un centavo de manos de ningún poder) me ha hecho un ser más social. Más responsable, incluso cuando juegue a ser un radical. Tengo lectores en muchos puntos del planeta: los he ido consiguiendo a pesar de mi estilo manufacturado de detalles discursivos. La blogosfera cubana alternativa significó una explosión de gente fresca dispuesta a exponerse a peligros, con tal de poner en palabras lo que la mayoría no se atreve o no sabe cómo narrar. He pasado no pocos sustos. Todavía me mareo de vez en cuando tras la represión que la bloguera Yoani Sánchez y yo sufrimos el viernes 6 de noviembre de 2009, dentro de un auto Geely piloteado por desconocidos con ropa civil, pero con todo la arrogancia de ser personal de Seguridad. No tengo otro objetivo que crecer como creador, combatir la abulia que ha silenciado o mediocrizado a no pocos de mis colegas contemporáneos. La Cuba de mis escritos será siempre atípica: a veces atleta, a veces decrépita; a ratos paraíso, a ratos pesadilla. Me interesa esa visión polifónica para aproximarme a mi versión de la Belleza y la Verdad.
D. ¿En cuál modo logra comunicar a pesar de las estrecheces gubernativas, el peligro de bloques y filtros y muy otro?
Pardo Lazo La empresa telefónica estatal ETECSA no da servicios de internet a los nacionales cubanos, sólo a ciertos residentes extranjeros y personal “priorizado”. Eso se llama apartheid y es lícito combatirlo con todas las astucias posibles, incluida la discreción en las entrevistas. En cualquier caso, hay decenas de portales web bloqueados al interior de Cuba, lo cual afecta a mi foto-blog BORING HOME UTOPICS (www.vocescubanas.com/boringhomeutopics). Hay que navegar casi todo el tiempo a través de páginas proxy. Las tarifas de conexión wi-fi en los hoteles de moneda dura son muy caras respecto al salario cubano y, para colmo, no son tan rápidas y sí bastante inseguras en términos de privacidad. Pero nada va a impedir que yo continúe publicando en mis blogs. La visibilidad de cara al mundo es mi única arma, además de mi vocación como autor cubano que quiere expandirse más allá de nuestro provinciano campo literario (o literárido). El uso del e-mail con salida internacional (intranet: un servicio para profesionales autorizados a navegar sólo en los servidores locales) compensa bastante la falta de internet. Es más fácil publicar en los blogs a través del correo electrónico. También algunos amigos me ayudan cuando ya no hay otra opción.
D. ¿Qué piensa jóvenes generaciones cubanas en referencia en las dos revoluciones que conocen, aquella comunista y castrista y aquel de internet y del pensamiento libre y global?
Pardo Lazo. Las dos son muy precarias. La Revolución Cubana fue un exitazo histórico que ahora está llamada a cometer apoptosis. La revolución ciudadana de la informática parece imparable, pero sus actores se desgastan rápido y nada se mueve en las altas esferas de la ideología gubernamental. La Revolución de 1959 es aire: una atmósfera un tanto claustrofóbica que uno respira sin darse cuenta. La cíber-revolución de los años cero o dos mil tiene la seducción de ser un túnel hacia lo desconocido. La disyuntiva de estos días causa el mismo vértigo de estar pendulando a tope de velocidad sobre un trapecio de circo. Nunca se sabe en qué momento pueda desatarse una ola represiva digital: ya existe esa reacción como ataques-hackers y comentarios de “trolls” ofensivos contra los sitios web contestatarios. Puesto a escoger, mi voto iría a ciegas a favor de la libre circulación de la información. Una Revolución que aún censure a sus ciudadanos, después de cumplidos sus primeros 51 años en el poder, es un bochorno de lesa intelectualidad.
D. ¿En un espacio tan pequeño e inmediato como el web, de twitter a los blog, cuál papel puede tener la poesía que es su actividad principal?
Pardo Lazo. La poesía se ha quedado sin lectores. El lenguaje neutro de los mass-media y la www no deja espacio ni tiempo para paladear la textura de ningún “texto de autor”. Por eso cada nueva obra ha de escribirse desde cero, contra toda esperanza de que será leída. La internet es el Gran Estrépito, multiplicidad demoniaca de tan democrática. Uno tiene la sensación de que la censura ya no necesita prohibir absolutamente nada, pues la saturación informacional enseguida diluye la atención sobre cualquier escritura que se publique en la red. Aún así, yo apuesto por crear a mi propio lector. Mis columnas de opinión en los blogs Fogonero Emergente (www.jorgealbertoaguiar.blogspot.com), Lunes de Post-Revolución (www.orlandoluispardolazo.blogspot.com), Penúltimos Días (www.penultimosdias.com), así como en los portales noticiosos Cubaencuentro (www.cubaencuentro.com) y Diario de Cuba (www.diariodecuba.net), además de mis colaboraciones para IN THESE TIMES, ALL VOICES, etc., siguen jugando con la fonía de las palabras y el laberinto de los significados. Me interesa la ironía del distanciamiento y esa frialdad lúcida de quien habita un exilio eterno dentro su ciudad natal: La Habana nuestra de cada día y de cada odio, pero también la de tanta solidaridad inercial y tanto amor reciclado. La poesía podría ser el motor de nuestra memoria histórica y humana, para que el alma de la nación cubana no se nos acabe de suicidar, tras el tedio de una sociedad demasiado disciplinaria.
D. Usted propone tanto otros blogger como un modelo alternativo al actual gobierno y a las imposiciones sobre la información. ¿Qué hay que salvar de la política y de los modelos sociales cubanos?
Pardo Lazo. En verdad, no propongo ningún modelo. Simplemente, el modelo oficial es demasiado ineficaz: un idilio inverosímil. Pero el catálogo de horrores que se ha vivido y se vive en Latinoamérica deja mucho que desear como ejemplo para Cuba. Así que, en el futuro, una sociedad más abierta igual podría devenir en un caos infernal. El tsunami del capital en manos de los nuevos bárbaros del mañana es una espada sobre nuestras cabezas. Soy un poco escéptico. Toda vez fracasado el modelo totalitario del socialismo, tal vez se nos pasó el instante justo para redireccionar nuestro proyecto de país. Cuba hoy camina sobre el filo de una navaja y sus gobernantes tienen la última oportunidad de no empujarla hacia el abismo asesino del sinsentido. Sería abusivo pasar de la dictadura del proletariado a la dictadura del aburguesado. Como pueblo, hemos pasado de la utopía a la apatía, pero no puedo evitar amar a la gente de esta isla. Creo que no podría amar con tanta intensidad a personas de otra nacionalidad. Trato de salvar eso: que no se extinga del todo cierto brillo muy bello en las miradas a mi alrededor. Espero que esa espiritualidad exquisita, esa fe divinamente materialista, esa memoria colectiva que se resiste a dejarse envilecer, sobreviva a cualquier modelo social. Cuba sigue siendo un sueño sórdido y a la vez sensual. Por favor, no me despierten si ya se acabó.
D. ¿Qué ve en el futuro de Cuba y en su futuro personal?
Pardo Lazo. Me veo en Cuba. Escribiendo. Pensando. Publicando fuera de Cuba, porque paradójicamente así me leen más y mejor dentro de Cuba. Me veo influyente, pero en silencio: nadie me cita, pero mis ideas circulan. Me veo ya sin amigos: el exilio y la muerte se los han ido tragando. Me veo sin miedos, pobre, un tanto olvidado, pero sin resentimientos. Me veo en paz. Pero las generaciones cambian. Cuba está prácticamente acéfala de líderes. Hay educación y salud subvencionadas por Papá Estado, pero funcionamos como analfabetos enfermos. Urge un período de mirarnos las caras entre los hermanos de aquí y de allá. Hay que abolir la retórica revolucionaria de la guerra incesante y del muro de mar entre la nación y su exilio. Es imprescindible abrir diálogos con quienes piensan diferente. Dentro del mismo Partido Comunista de Cuba, acaso se incuba una decena de tendencias de izquierda que bien podrían tener rostro propio en la política cubana. La policía secreta no puede seguir dictando el Bien y el Mal de este polémico país. Por eso no paro de escribir (incluso como abogado del diablo o agente provocador): compito con ellos, soy un policía secreto cuya misión es crear nuevas perspectivas de tolerancia para nuestras mentes, y nuevas maneras de llorar y ser feliz para nuestros corazones.
Orlando Luis Pardo Lazo (1971), es quizás el más literario de los blogger alternativos cubanos y por este no es fácil traducir sus textos en un buen italiano. Dobladillando es un poeta que juega mucho sobre las asonancias lingüísticas, gasta intraducibles en italiano. Escritor y fotógrafo de óptimo nivel, fuera de los circuitos oficiales porque no alineado, reside en Centro Habana. Ha publicado irregularmente algunas revistas de papel y telemáticas salidas. A Cuba ha publicado algunas apreciables colecciones de cuentos: Colage Karaoke (Letras Cubanas)2001, Empezar de Encero (Extramuros)2001, Ipatrías (Unicornio) 2005, mi nombre es William Saroyan (Abril) 2006 y Boring Home (autoproducion) 2009, su última obra polémica y transgresiva.